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YO SOY LA JUSTICIA MAYOR




21 de abril de 2019


Joan de Cáceres en una probanza posterior sobre las acciones de Cortés, en esos días, "don Hernando Cortés fue elexido por Xusticia mayor en estas partes, e hasta que Su Magestad otra cosa proveyese; e por capitán, ansí mesmo, por los alcaldes e rrexidores de la dicha Villa de la Vera Cruz, e por toda la xente de la armada, que truxo”. (Cap 14, LA CONQUISTA DE MÉXICO, Hugh Thomas).

Queridos lectores: El martes 16 de abril pasado, fuimos testigos de un evento inédito, donde el presidente en turno instruyó a través de un simple memorándum a tres secretarios de estado, desobedecer La Constitución. Además, abundó que, si hubiere que elegir entre la ley y la justicia, observaran la segunda.

No cabe duda de que cualquier explicación casi siempre la encontraremos en la historia, y más ahora que este presidente está obsesionado por escribirla diario, a las siete de la mañana.

Si nos regresamos al 10 de julio de 1519, nos encontraremos que el escribano (notario) Hernán Cortés, le urgía dictar y firmar la primera escritura del continente, que fue el acta de cabildo donde por "elección popular”, sus capitanes y demás expedicionarios, lo eligieron "Justicia Mayor, hasta que Su Majestad otra cosa proveyese”.

El conquistador había llegado a tierra firme huyendo del gobernador de Cuba, y requería contar con autoridad legal para sacudirse a Diego Velázquez, asunto que logró por un tiempo, aunque este sería uno de los grandes temas que le reclamarían en su posterior juicio de residencia frente a la corona.

Cortés fundamentó legalmente su acción en "Las Siete Partidas”, que eran las leyes que había dictado el rey Alfonso X, "El Sabio” y en la leyes del Toro de los reyes católicos promulgadas en 1505, donde uno de los argumentos era: "Y después de todo lo que hubiesen visto, si fallaren las razones de las leyes que tiran más a mal que a bien, puédenlas deshacer o desatar del todo”.

Con su acta de cabildo, "deshizo y desató” cualquier atadura legal con el gobierno de Cuba, y ahora sí ya se podía mover libre y legalmente, para iniciar la conquista. De hecho, este argumento le sirvió como poderosa defensa en su posterior juicio de residencia.

Lo paradójico, y que se vuelve irónico, es que un presidente con mayoría aplastante en el congreso quiera emular a Cortés (a quien tanto odia), para sugerir aplicar las leyes alfonsinas en pleno siglo XXI. La pequeña diferencia es que, en la Villa Rica de la Vera Cruz, solo había unos cuantos castellanos y nadie más alrededor, y hoy somos cerca de 130 millones de mexicanos con una constitución que nació en 1824, y si bien se ha modificado mucho en los últimos 195 años, es lo que nos da cohesión como nación. Si quisiera cambiarla por enésima vez, hoy puede hacerlo con la mano en la cintura, más fácil que nunca, y prácticamente con cero oposición.

El presidente no necesita fundar, ni poblar, ni conquistar. Quizás no lo tiene claro, pero ya tenemos país hace rato.

Entonces:

¿Cuál es la prisa de pisotear, saltarse, y virtualmente desaparecer la carta magna?

¿Es acaso este presidente, la nueva "Xusticia mayorpara deshacer y desatar cualquier ley?

¿Acaso utilizó envidiablemente la democracia, para querer ahora desaparecerla?

A diferencia de Luis XVI que decía "Yo soy El Estado” ¿será que él se esté imaginando, "Yo soy La Justicia Mayor”?



® DERECHOS RESERVADOS

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY


Si deseas conocer otras entrevistas con grandes personajes de nuestra historia, pongo a tu disposición mi primer libro "Entrevistas en el tiempo 1519 - 2019", o el segundo: "La Grulla Parda", que es un emocionante viaje durante la invasión de América... o debo decir: ¿conquista?





   

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY

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