Inicio



SEMÁFORO AMARILLO 

DEBO NO NIEGO, PAGO NO TENGO


7 de septiembre de 2020

Tiempo de lectura: 4 minutos.


Hay algo de servil, de turbio, en el hogar que se mantiene de préstamos y deudas. Henrik Ibsen

Hace varios años un amigo me buscó para decirme que un familiar estaba en severos problemas financieros, y a punto de perder su departamento porque el juicio hipotecario ya estaba en curso hace varios meses, y el banco estaba a días de sacarlo a remate. Me pidió el favor de que fuera a verlo urgentemente para ver como lo apoyaba. Sin más dilación, me presenté con este angustiado propietario.

En los primeros minutos de la entrevista ya tenía el panorama claro. Su departamento que por cierto era realmente una joya en la colonia Roma, constaba de cuatro recámaras, tema que lo hacía muy codiciable, y que en esa época valía $1,400,000.00

La deuda con el banco era de $140,000.00. Esto apenas era el 10% del valor, pero el dueño llevaba meses de no pagar las mensualidades, lo cual no me cuadraba.

Era la época en que Zedillo había tronado la economía, pero la consecuencia inmediata fue la crisis hipotecaria, donde la inflación, los intereses, y el anatocismo, es decir que los intereses no pagados se convertían en capital cada mes, hicieron que mucha gente se suicidara.

Al preguntarle porque no había pagado algo que aparentemente no tenía mayor dificultad, me dijo que así se lo había indicado su asesor de ¡”EL BARZÓN”! Para aquellos que no recuerden a que se dedicaban estos sujetos, quienes se decían defensores de los deudores, no eran otra cosa que estafadores de inocentes dueños que, en su desesperación les creían todo para que cuando el banco sacara a remate el inmueble, ellos estuvieran listos con un cheque tras bambalinas, para meter su propuesta en la subasta del juzgado, y agenciarse inmuebles a un 10% o 20% del valor de mercado.

Por cierto, querido lector… ¿sabe usted quien era el líder de este movimiento barzonista por allá de 1996? Pues nada menos que un sujeto llamado Alfonso Ramírez Cuéllar. ¿No le suena? ¡Talán! Nada menos que el actual presidente de MORENA. Otra pregunta: ¿sabe usted que significa "Barzón”? Pues según el D.R.A.E es: Dicho de una persona: Vaga, que no le gusta trabajar. Con esto ya no hay duda alguna sobre el "equipazo” que rodea al actual presidente.

Regresando al tema, le pregunté si tenía los $140,000.00 para pagar de un jalón la deuda, y me dijo que no. La única alternativa era vender, porque de todos modos se pensaba ir a vivir a Cuernavaca, por lo que me firmó mi contrato para vender el departamento, con la enorme dificultad logística del juicio hipotecario que pesaba sobre él. Había que intentarlo de todos modos.

Entonces chequé entre mi vendedores si existía algún prospecto que pudiese interesarle, y no tardó en saltar un candidato. Con esta relativa seguridad le mostramos el departamento, le gustó, nos hizo una oferta prácticamente al precio, y le pedí un cheque de garantía.

Con la seguridad de esa oferta fui con el propietario y le dije que deberíamos ir al banco a negociar la liquidación, así como el desistimiento del juicio hipotecario. Para ello me presenté en la institución como un primo del dueño que le prestaría el dinero con muchas dificultades, y pudimos negociar una quita a la deuda. Ese mismo día coordinamos con el banco una fecha para llevarle el cheque, y le dijimos que tuviera listo el escrito para de ahí trasladarnos al juzgado a firmar la terminación de dicho juicio.

No le digo como sudé el día de la firma. Vea usted como fue la historia:

Al comprador lo puse al tanto de como estaría toda la logística de la operación, quien la entendió gustosamente, sabiéndose el salvador de una tragedia familiar.

Llegamos el propietario, el comprador, una asistente de mi oficina y yo, a la sucursal del banco que estaba en la colonia Doctores, muy cerca de los juzgados. El comprador ya traía un cheque de caja a nombre del banco, y otro de igual cantidad para enganche. En mi portafolio llevaba los contratos de promesa para firmarlos con él. Entonces pedimos una sala donde alguien de mi oficina se quedó firmando con el comprador y el dueño. Mientras tanto, yo estaba en otra sala revisando el escrito de desistimiento que estuviera correcto.

Al firmar el contrato de promesa, me pasaron el cheque de caja a nombre del banco, mismo que le di al ejecutivo del banco, quien a su vez lo llevó a caja para que se lo recibieran y le extendieran un recibo de finiquito de la deuda, así como una carta de instrucción para la cancelación de la hipoteca. El comprador se despidió del dueño y de mí discretamente, y se fue a su casa con su contrato firmado.

De ahí, mi asistente y yo acompañamos al propietario y al ejecutivo al juzgado, el cual afortunadamente estaba a dos cuadras, y nos fuimos a pie. Nos tardamos un buen rato, pues el tema de la burocracia no merece explicación, sin embargo dos o tres horas después salimos con el desistimiento firmado, listo para llevarlo con un notario para que inscribiera en registro la cancelación de la hipoteca.

La compraventa se llevó a cabo sin mayor sobresalto, pero a quien parece que le había dado casi un infarto fue al tipo del Barzón al enterarse que ese departamento ya estaba fuera de su alcance. El propietario me llamó diciendo que hasta lo habían amenazado por lo que había hecho.

¡Hágame usted el favor! Imagine a estos truhanes amenazando al dueño de que no pudieron arrebatarle su departamento. De amenazas verbales no pasó, pero me quedó una enorme satisfacción, no solo de haber salvado un patrimonio familiar, sino de ganar nuevos amigos; y de postre, darles en la cabezota a estos pandilleros mafiosos, que infortunadamente hoy siguen vivitos y coleando, sirviendo a la cuatrote.

En la primera plática que tuve con el dueño, hubo que recordarle una frase del refranero popular y es que: "la banca nunca pierde”. Así que, si usted está pensando que va a poder tener la oportunidad "moral” de no pagarle sus usureros intereses al banco, lo cual era el argumento de los barzonistas para embaucar a cuanta gente se les atravesaba llorando, olvídelo. Mejor piense antes de pedir un crédito, y si puede, no lo pida, o en dado caso, solicite la menor cantidad posible. Al banco no podrá llegarle con el inútil argumento de: "Debo no niego, pago no tengo”.

Ahora bien, si acaso usted cree que estando en una situación similar a la de este dueño, voy a tener listo a un comprador debajo de la manga, y además me voy a hacer pasar por su primo financista, pues… ¡a la mejor! pero no hay garantía.


 

 ® DERECHOS RESERVADOS

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY





PRÓXIMAMENTE:

     

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY

VER CURRICULUM

Todos los derechos reservados.

https://soundcloud.com/user-3828468/condominio-mexico-aires-de-balcanizacion-1/s-AvH8q16wKwq