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EFEMÉRIDES Y REFLEXIÓN




RECUERDA LA REPÚBLICA DE YUCATÁN

26 de octubre de 2019


―20 de octubre de 1852. Antonio López de Santa Anna es llamado de regreso a la presidencia.

Siendo derrocado al gobernador de Jalisco, Jesús López Portillo, el 26 de julio de 1852, el 13 de septiembre, Carlos Sánchez Navarro proclamó el plan de Guadalajara, desconociendo a Arista y llamando a Santa Anna para encargarse del gobierno; Arista había perdido el 8 de mayo de 1846 la Batalla de Palo Alto, cerca de Matamoros, sufriendo grandes pérdidas en un enfrentamiento con los estadounidenses. Arista retiró sus fuerzas armadas para sufrir otra derrota al día siguiente en la Batalla de la Resaca de Guerrero, donde ni siquiera salió de su tienda de campaña. Sus derrotas fueron muy cuestionadas y su misión de recuperar Tejas fue cuestionada por posibles sospechas y traiciones. Este plan de Guadalajara llamado después del Hospicio, empuja a Arista a entregar la presidencia el 6 de enero de 1853. Santa Anna será declarado presidente el 27 de marzo, desembarca en Veracruz el 1 de abril y el 20 tomó posesión del cargo por última vez. Sería su onceava presidencia, y todas en total sumarían 6.5 años, contra los 14 de Juárez (aclaración).

―20 de octubre de 1841. Yucatán declara su independencia y se constituye como República.

La capitanía general de Yucatán era desde el año 1617 una zona que comprendía lo que hoy es Tabasco, Campeche, Quintana Roo, Belice y el mismo Yucatán, y gozaba de ciertas libertades. En 1820, el multimencionado Lorenzo de Zavala formó una organización llamada Confederación Patriótica que buscaba la independencia de España. El gobernador Carrillo de Albornoz envió a Zavala a las cortes de Cádiz y mientras sacó de prisión a varios liberales. Juan María Echeverri, sucesor de Carrillo, promulgó el plan de Iguala y Yucatán se incorporó al imperio mexicano el 2 de noviembre de 1821. Evidentemente Zavala se opuso. A la caída del emperador Agustín I, Yucatán se incorporó a la federación, pero poniendo como condición ser un "república federada”, con suficiente autonomía. En 1823 Tabasco se separó de Yucatán, y en 1824 se adhirió a la república mexicana. Yucatán se convierte el 23 de diciembre de 1823 como república federada de la república mexicana. En su constitución de 1825 aparece lo siguiente: «Que Yucatán jura, reconoce y obedece al gobierno de México, siempre que sea liberal y representativo; pero con las condiciones que siguen: 1a.- Que la unión de Yucatán será la de una república federada, y no en otra forma, y por consiguiente tendrá derecho a formar su constitución particular y establecer las leyes que juzgue convenientes a su felicidad...»

México tiene un gobierno centralista en 1835, desapareciendo la condición de república federada de Yucatán, por lo que se empezó a pensar la posibilidad de una segunda república ya independiente de México, sin depender ni como estado, provincia, territorio o república federada. Se forma un ejército federalista en Yucatán.

El 16 de marzo de 1841, la junta del primer Ayuntamiento Constitucional de Mérida, al frente de Miguel Barbachano y Tarrazo, futuro gobernante de Yucatán, sin violencia ni armas, solicitaron al Cabildo la independencia de Yucatán, y el Ayuntamiento aceptó. Se arrió la bandera mexicana y en su lugar se izó la Bandera Yucatanense.

El primero de octubre de 1841, la Cámara de Diputados local aprobó el Acta de Independencia de la Península de Yucatán. El primer artículo decía lo siguiente:

"El pueblo de Yucatán, en el pleno uso de su soberanía se erige en república libre e independiente de la nación mexicana".

Aunque hay algunas imprecisiones históricas, aparentemente es hasta el 20 de octubre que se promulga dicha constitución, separándose definitivamente de la República Mexicana.

Diez días antes, Santa Anna asumía por sexta ocasión la presidencia y rechazando esta iniciativa, envió a Andrés Quintana Roo a negociar, firmándose unos tratados el 28 y 29 de noviembre de 1841. donde Yucatán conservaba sus leyes, aranceles de aduanas, y libre introducción de mercancías a los puertos de la república mexicana. Para entonces, Yucatán tenía firmados unos tratados de comercio con la recién independizada república de Tejas, asunto que Santa Anna obviamente no reconocía, por lo que del mismo modo desconoció lo firmado con Yucatán, quien no se sometió a la república centralista, y Santa Anna se vio forzado a intervenir militarmente.

El ejército mexicano llegó a la hacienda de Pacabtún en Mérida, pero la defensa contaba con once mil indios mayas de refuerzo. El 24 de abril de 1843 el general -centralista- Peña y Barragán se vio obligado a rendirse y retirar sus tropas por mar hacia Tampico.

Santa Anna siguió sin reconocer la Independencia de Yucatán prohibiendo la entrada de barcos con bandera yucateca al territorio mexicano, e impidiendo el tránsito de barcos mexicanos a Yucatán, logrando anular todo el comercio de la península con México. La economía yucateca estaba dañada sin el comercio con México. Barbachano, gobernador de Yucatán, aun sabiendo que había derrotado a Santa Anna militarmente, decidió negociar con él, y el 5 de diciembre de 1843 firmó unos convenios que otorgaban a Yucatán autonomía plena, pero reintegrándose a México con ese carácter excepcional.

A finales de 1845 por la actitud del presidente Herrera y el Congreso Mexicano que rechazó los convenios de 1843, los yucatecos volvieron a deshacer el vínculo con México. El 1 de enero de 1846, la Asamblea Legislativa de Yucatán, declara su independencia del territorio mexicano una vez más. En este tiempo Yucatán tuvo que lidiar divisiones internas con los campechanos, así como la guerra de castas con los mayas.

En 1846, al iniciar los conflictos con Estados Unidos, México reestableció la constitución federalista de 1824 y Yucatán aceptó reincorporarse, pero Campeche se abstuvo. Llegó a darse la situación de haber dos gobiernos en la península. Los puertos fueron bloqueados resultado de la guerra, y el gobierno de Campeche envió a José Rovira a Washington, para proponer la posible anexión de la península a Estados Unidos. James Polk pasó felizmente al congreso la propuesta, quien a su vez la rechazó.

Los mayas se levantaron en armas contra la población blanca y mestiza el 30 de julio de 1847, pero este tema será motivo de futura entrega. El Presidente José Joaquín Herrera envió el 14 de julio de 1848 a Yucatán 150,000 pesos, de los 3 millones que Estados Unidos de América diera como pago inicial de indemnización a México por la guerra, y envió armas y municiones a Yucatán, y el 17 de agosto del mismo año, el gobernador Barbachano decretó la reincorporación de Yucatán a la federación mexicana.

―22 de octubre de 1814. Se promulga la "Constitución de Apatzingan”.

El documento que José María Morelos propuso, en realidad se llamó "Decreto Constitucional para La Libertad de la América Mexicana, sancionada en Apatzingan, donde se contempla entre otras cosas: reconocimiento a la religión católica, apostólica y romana; soberanía popular; igualdad ante la ley; respeto a la libertad y a los derechos individuales e inviolabilidad de domicilio. República Central, con un Poder Ejecutivo depositado en un triunvirato que gobierna en forma colegiada, un Congreso formado por 17 diputados y una Corte o Tribunal de Justicia, y tres secretarías: la de Guerra, Hacienda y Gobierno.

―26 de octubre de 1876. El congreso modifica la ley para reelegir a Sebastián Lerdo de Tejada.

Habiendo contendido Porfirio Díaz para las elecciones de 1871, y perdiendo frente a Juárez, decidió levantarse en armas en lo que se llamó Plan de La Noria, el cual no prosperó. Al morir Juárez en julio de 72, Lerdo asume la presidencia interinamente y convoca a elecciones para Octubre, ganándolas con ventaja frente a Díaz. Lerdo asume la presidencia el 1° de diciembre. A fines de 1875, Lerdo se le antoja reelegirse al igual que su antecesor, y mueve sus hilos en el congreso. Díaz inicia la revolución llamada de Tuxtepec en Oaxaca. En marzo de 76 Lerdo con Mariano Escobedo al frente, venció a Díaz en Icamole en el estado de Nuevo León. Díaz huye a Cuba para rearmarse y a su regreso vence a Escobedo con la ayuda de su compadre Manuel González. El 21 de noviembre regresa Díaz y se erige como presidente, negociando con José María Iglesias a abandonar el cargo que le correspondía de facto por ser presidente de la corte. Lerdo había huido a Estados Unidos, y después de elecciones extraordinarias, Díaz asume la presidencia el 5 de mayo de 1877.

Reflexión de hoy, 26 de octubre de 2019:

Hay un refrán que dice: "lo que no hace tu mano, no lo hace ni tu hermano”. Puedo estar equivocado, pero si hay un personaje que me ha interesado leer a profundidad es sobre Antonio López de Santa Anna, quien en la efeméride que hoy reviso, es sacado de su rancho en Turbaco, Colombia, para solicitarle por enésima vez (onceava para ser preciso) sus servicios como presidente. Santa Anna pudo haber rechazado la "amable” invitación, pero la aceptó, y como diría la voz popular en estos casos: ¡qué necesidad”. Ciertamente ya no tendría la misma energía, pues cinco años antes, apenas salía de la polémica, compleja e imperdonable traición de propios, sumada a la invasión de extraños. A sus 59 años, asumiría su última presidencia, la cual tiraría su razonable reputación, que hasta esa fecha jamás habría vendido un solo centímetro cuadrado de territorio nacional, y lo que habría perdido, sería con la ayuda inestimable de traidores como Zavala azuzando la independencia en Tejas, Arista en Matamoros, Filisola en San Jacinto, Valencia en Padierna, etcétera. Es en este mandato donde se ve obligado a negociar el apetito insaciable de los gringos, esta vez con quien fuera secretario de Polk, es decir Buchanan, para vender 80,000 km2 ―La Mesilla― y evitar de este modo que se quedaran los vecinos del norte hasta el paralelo 25. Los impuestos a ventanas, puertas, y perros, en realidad sonaban escandalosos, pero hoy son nada, comparados a la colección infinita de impuestos que tenemos, y harían palidecer de envidia al inefable y susodicho "dictador”, quien solamente lo fue en esta presidencia, no por decisión propia, sino por solicitud del congreso.

Nuestro país ha tenido una colección inverosímil que se han peleado por el poder mismo, y muy pocos que lo han hecho con una visión de estado y muy largo plazo, pensando en la paz y el progreso. Tal fue el caso del general Porfirio Díaz Mori, quien, como todo ser humano cometió errores graves, pero su balance final, ni Madero lo pudo poner en duda. Basta leer el libro del coahuilense llamado: "La Sucesión Presidencial de 1910”.

Morelos tenía buenas intenciones, pero al momento de "dictar” su constitución” distorsionó su objetivo militar que le hizo perder el rumbo, y la vida.

La situación actual de México, con un gobierno guiado por una colección interminable de personajes que debieran estar presos, nos confirman que la conducción de la nación está en manos del crimen organizado.

Basta revisar la historia de la "hermana república” de Yucatán, y comprender las razones que un territorio puede tener para desear separarse de otro. Cataluña no descansará hasta lograr su independencia, la cual no significa que desee separarse de La Corona Española, y es posible que llegue el punto que imponga condiciones similares como las que Yucatán impuso en 1841.

Esta semana, cuando a los alcaldes se les recibió con gas en Palacio Nacional, y a los narcos sinaloenses con paz, resulta en un verso que invita a la reflexión en la cual se podría estar gestando un rompimiento del pacto fiscal como solución de corto plazo, y destapando sentimientos que históricamente existen en diversos lugares del país, como para decirle al gobierno en turno: de esta forma, ya no te necesito más. Así que: si queremos progreso y paz, es sin gas a la gente decente, y sin paz para anarquistas y criminales. 

Caso contrario: ¡Recuerda La República de Yucatán!



® DERECHOS RESERVADOS

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY


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CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY

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