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EFEMÉRIDES Y REFLEXIÓN




INDEPENDENCIA ¿DE QUIÉN? 

14 de septiembre de 2019


―08 de septiembre de 1847. Batalla de Molino del rey.

La colección de batallas que tuvo que enfrentar el ejército mexicano, siempre estuvo en desventaja, aunque hubo momento donde se vislumbró la victoria, como este caso, donde se había logrado engañar al enemigo haciéndole creer que podrían rescatar armas, pero no fue así. De todos modos la inacción y desobediencia de Juan N. Álvarez hacia Santa Anna, al igual que sucedió con Gabriel Valencia en la batalla de Padierna, hizo que se perdiera la oportunidad de terminar con ellos.

―08 de septiembre de 1862. Muere Ignacio Zaragoza.

Nacido en el estado de CoahuilTejas, a este general se le atribuye la victoria de la batalla del 5 de mayo, que fue ganada de forma contundente por el general Miguel Negrete en la zona de los fuertes de Loreto y Guadalupe. Ciertamente esta acción es la más importante de Zaragoza, la cual fue nada más una batalla, pues la guerra tomaría toda la fuerza contra Francia, hasta al año siguiente, y sería ganada hasta 1867 por Juárez, con la gentil ayuda de Estados Unidos.

―09 de septiembre de 1847. Son sentenciados los soldados irlandeses del Batallón de San Patricio.

Bajo el pretexto de que se sintieron traicionados, una gran cantidad de soldados de origen irlandés que venían en las filas del ejército americano, argumentaban que ellos no estaban dispuestos a una guerra de invasión, pues supuestamente venían a defender una eventual invasión de mexicanos que habían entrado a Estados Unidos. Desde la batalla de La Angostura, les fueron prometidas tierras y dinero, motivación suficiente para que hubieran desertado, y pasado a las filas del ejército mexicano. En cualquier parte del mundo, un soldado desertor es fusilado, y peor a un mercenario, que se pasa al bando contrario a la mitad de la guerra. Hoy están en letras de oro de nuestro congreso: "A los defensores de la patria, Batallón de San Patricio”, como si hubieran sido héroes. Que alguien me explique.

―10 de septiembre de 1923. Se firman los Tratados de Bucareli.

La colección de vendepatrias-pro-gringos de este país es interminable y regenerativa. Para el caso tenemos al desesperado Obregón, a quien le urgía reconocimiento del histórico-enemigo-país-vecino. Revise usted el resumen del oprobioso e infame contenido "secreto” del tratado "de amistad y comercio”: El artículo 27 constitucional no sería retroactivo, retardando la independencia económica de México, con graves perjuicios para nuestro país, y el consiguiente beneficio de los accionistas extranjeros. Pagar, en efectivo, las tierras que se expropiasen, en bonos. Por consiguiente, y por el mero hecho de que a los ciudadanos norteamericanos se otorgó un recurso legal que desde el principio se negó a los ciudadanos mexicanos, se estableció una situación de desventaja para estos que nunca debía haberse permitido. A los ciudadanos norteamericanos ya se les pagaba el importe de las tierras que les fueron expropiadas, en tanto que a los mexicanos no solamente no se les daba un centavo, sino que, además, se les negó el recurso judicial. México admitió, en la Convención Especial de Reclamaciones, su responsabilidad por los daños causados por la revolución. El derecho internacional no admite responsabilidad semejante. Las disposiciones de la fracción IV del artículo 27 de la Constitución de México, que establecen el dominio directo de la nación sobre el petróleo, no se aplicarán a los ciudadanos y las compañías estadunidenses durante un periodo mínimo de quince a veinticinco años, que es el plazo que se estima razonable para que las inversiones petroleras estadunidenses se concentren en Venezuela. La entidad gubernamental mexicana que se haga cargo del petróleo deberá contratar, por lo menos, el 80% de sus suministros, la asistencia técnica requerida y demás servicios relacionados de ciudadanos y compañías estadunidenses, por tiempo indefinido.

¡Querido lector, cheque este…! En virtud de que la deuda ferrocarrilera impedirá, se estima que por varias décadas, el crecimiento eficiente de los Ferrocarriles Nacionales de México, el gobierno de México se obliga a sustituir, con el tiempo, los ferrocarriles por una red carretera nacional, cuyos suministros (no disponibles localmente) y asistencia técnica requerida, deberán ser adquiridos de ciudadanos y compañías estadunidenses. De igual manera, los vehículos de transporte, en un 80%, por lo menos, se importarán de los Estados Unidos. Las indemnizaciones por expropiaciones agrarias pagaderas a los ciudadanos y compañías de los Estados Unidos de América se cubrirán con cargo a un fondo especial de contingencia que el gobierno de los Estados Unidos pondrá a disposición del gobierno de México, siempre y cuando, previamente el gobierno de México garantice el total de dichos fondos con bonos de la deuda pública mexicana, redimibles a diez años, que generarán intereses a la tasa del 5% anual, y que serán susceptibles de ser negociados en el mercado bursátil de Nueva York. Este entendimiento no figurará en la Convención Especial de Reclamaciones, que se presentará para ratificación al Senado de México y que, por lo tanto, se hará del dominio público. Durante un periodo mínimo de veinticinco años, México se abstendrá de llevar a cabo cualquier proceso de industrialización que, a juicio único y exclusivo del gobierno de los Estados Unidos, vaya en detrimento de sus intereses estratégicos. Transcurrido el periodo mínimo de veinticinco años previsto en la cláusula inmediata anterior, el gobierno de México estará en libertad de llevar a cabo los procesos de industrialización que considere convenientes para sus intereses, pero en el entendido de que en tales procesos el gobierno de México otorgará a los ciudadanos y compañías de los Estados Unidos la protección suficiente para permitir a dichos ciudadanos y compañías crear y administrar libremente las industrias, así como todos sus servicios conexos, en que puedan estar interesados. Las Altas Partes contratantes se obligan a mantener en absoluta reserva y confidencialidad el presente protocolo durante un periodo mínimo de 100 años, contados a partir de la fecha pactada para el otorgamiento por el gobierno de Estados Unidos de América al de México, del correspondiente reconocimiento diplomático. Sin embargo, las Altas Partes contratantes se reservan el derecho de prorrogar dicha reserva y confidencialidad por un periodo adicional de 50 años, si así conviniera a sus intereses. El nombre de Álvaro Obregón está en letras de oro en el Congreso de la Unión. Ahora sí… ¡ruego que alguien me explique!

―11 de septiembre de 1829. Santa Anna vence a los españoles en Tampico.

Juan O´Donojú, el último virrey habría aceptado la independencia de México, firmando de inicio, los tratados de Córdoba en 1821. En ese momento Fernando VII, no aceptó, pero tampoco defendió su territorio, sino hasta que reaccionó en 1829 enviando a Isidro Barradas en un intento de reconquista. Todo iba bien con la defensa de Santa Anna, sino es porque un tal Felipe de la Garza abandonó su puesto. No obstante con la ayuda de Manuel Mier y Terán y Mariano Paredes, la victoria fue contundente, y a Santa Anna le nombró el congreso "Benemérito de la Patria”, y de aquí en adelante los gringos le tomaron máximo respeto. Iturbide sabía desde 1824, de la intentona de Fernando VII de reconquistar México, razón por la cual regresó de su exilio, sin saber que había orden aprehensión y fusilamiento sin juicio. Quien lo tomó preso y lo fusiló fue el mismísimo y "valiente” Felipe de la Garza. Extrañas vueltas da la vida…y la muerte.

―13 de septiembre de 1810. Aprehenden a varios conspiradores.

Esta historia es de sobra conocida, pero ojalá hubieran aprehendido a Hidalgo, para evitar tanta destrucción. Un cura masónico, que utilizó cobardemente la figura de la virgen para ir al saqueo y a la matanza sin planeación alguna, no merece el mínimo respeto. Seguramente Allende se hubiera entendido con Iturbide, y la independencia se habría firmado diez años antes.

―13 de septiembre de 1813. Se instala el congreso de Anáhuac.

El Congreso de Anáhuac, también llamado Congreso de Chilpancingo, fue convocado en la entonces Provincia de Tecpan, por José María Morelos y Pavón. Fue el primer congreso independiente declarando la independencia de la América Septentrional del trono español. El 22 de octubre de 1814, en Apatzingán, el congreso ratificó el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, conocido también como la Constitución de Apatzingán, también en letras de oro en la sala de congresos. No encuentro ni en letras de bronce en la misma sala, el acta de independencia real del 28 de septiembre de 1821, o el nombre de Agustín de Iturbide. ¿Quién hizo esa lista de nombres?

―13 de septiembre de 1847. Batalla de Chapultepec.

Siempre me he preguntado ¿Qué podían hacer unos niños-cadetes de 12 a 18 años, contra uno de los militares más poderosos y experimentados del planeta como Winfield Scott? De que se hayan aventado o enredado con la bandera, me suena más a leyenda, pero se agradece el detalle. Lo que no se dice es que muchos soldados mexicanos desertaron en esta batalla, pero lo que jamás se dice es que, ese día ondeó la bandera gringa en lo más alto de este castillo, que era el colegio militar.

―14 de septiembre de 1847. Se iza la bandera norteamericana en Palacio Nacional.

Fue cuestión de horas, para que Scott saliera de Chapultepec e hiciera su entrada triunfal a la ciudad de México, pues el castillo en esa época estaba todavía fuera del área urbana. Tampoco se platica mucho que una cantidad importante de mexicanos les aplaudieran al entrar, pensando que ya podrían convertirse en gringos. De momento nadie disparaba, hasta que la leyenda cuenta que un francotirador se despachó al primer soldado que intentó izar la bandera en palacio. Obviamente murió, pero el segundo soldado la colocó para quedar izada hasta junio de 1848. Santa Anna se había parapetado en tres diferentes puntos de la ciudad, mismos que habían sido descuidados por sus generales Terrés y Rangel. El Napoléon de América, decidió escapar para más adelante regresar a la escena política. Para los lectores detractores de Antonio López de Santa Anna, a quienes comprendo perfectamente su posición, les sugiero un ejercicio mental: Si realmente hubiera decidido traicionar a México, no se hubiera tomado 17 años, desde la batalla de San Jacinto en 1836, hasta la venta de la mesilla en 1853, y hubiera estado más cómodo en su hamaca de su hacienda de Manga de Clavo en Veracruz. Lo más seguro es que si Santa Anna hubiera tramado algo para que desde 1836 se vendiera todo el territorio que ya querían los gringos desde 1823, cuando Poinsett se lo propuso a Iturbide, quien se negó y lo expulsó del país, Santa Anna tenía la destreza y capacidad para haberlo concretado en uno o dos años y no en 17. ¿Lo había pensado de este modo?

Reflexión de hoy, 14 de septiembre de 2019:

Estaba pensando abrir una fábrica de naves interplanetarias, pero ya hice mis cuentas y no me salen. Debo esperar hasta octubre de 2073.

La suma de los tratados de Bucareli, perfectamente vigilados y supervisados por nuestro actual presidente, quien no tardó nada en cancelar el NAIM, retirar recursos al Inadem, a Turismo, Hospitales, etcétera, y además, piensa en hacer su "trenecio” maya que solo recorre en redondo sin mayor beneficio la península de Yucatán, y planea desesperadamente construir una refinería sin terminar o remodelar las otras siete, harán que los gringos sigan tan felices como lo estuvieron con Obregón. Ya están en circulación los vochos eléctricos, y otras marcas, pero son importados.

Mientras tanto, China y África están hoy día en un furor de desarrollo mutuo, donde la primera pone el dinero más tecnología, y la segunda pone la tierra. Como ejemplo está en construcción una vía de ferrocarril que atraviesa el continente africano por su parte más ancha, desde Yibuti en el lado oriental, hasta Senegal, en el lado occidental, para ir completando el proyecto que dará la vuelta al globo terráqueo, llamado "La ruta de la seda”. Esta vía tiene 7000 kms, es decir, el equivalente a 35 veces el proyecto del fallido proyecto Querétaro - CDMX. Debo decirle que esta vía de ferrocarril es una de varias en África que está haciendo China. Al menos deberíamos cooperar con el istmo de Tehuantepec con miserables doscientos kilómetros. Pero no, preferible: el "trenecio” maya.

En fin… si acaso piensa ir mañana al zócalo de su ciudad al "grito” ―le pido por favor― que no use la palabra "independencia”. No viene al caso.



® DERECHOS RESERVADOS

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY


Si deseas conocer otras entrevistas con grandes personajes de nuestra historia, pongo a tu disposición mi primer libro "Entrevistas en el tiempo 1519 - 2019", o el segundo: "La Grulla Parda", que es un emocionante viaje durante la invasión de América... o debo decir: ¿conquista?




 

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY

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