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EFEMÉRIDES Y REFLEXIÓN




EL ESTADO DE DERECHO ES...

16 de noviembre de 2019


―10 de noviembre de 1866. Miguel Miramón y Leonardo Márquez convencen a Maximiliano de quedarse y no abdicar.

Ambos generales alcanzan en Orizaba al emperador Maximiliano, quien aún en contra de lo que su madre Sofía siempre le habría dicho que un emperador jamás abdica, y que su esposa Carlota le habría insistido, él ya estaba con planes de embarcarse de regreso a Europa viendo el evidente abandono de Napoleón, del papa, y de su propia familia. Miramón y Márquez lo hicieron dudar, logrando convencerlo de regresar para defender el imperio.

―13 de noviembre de 1847. El general Pedro María Anaya asume la presidencia de la República.

Habiendo defendido el sitio de Churubusco y pasado a la historia por su célebre frase que le dijo al general Twigg al apresarlo de: "si hubiera parque, usted no estaría aquí”, finalmente fue puesto en libertad después del armisticio momentáneo que logró Santa Anna al sustituirlo en la presidencia. Yo digo que si no había parque, fue por negligencia.

―13 de noviembre de 1847. El excandidato y opositor a Polk, Henry Clay, exige terminar la guerra.

Los instintos expansionistas al más puro estilo de Julio César, sumados a la doctrina Monroe y el destino manifiesto, temas que no estaban en la mente de Clay, ni de su partido Whig, opositor al demócrata, hicieron que se opusiera férreamente. Clay justifica la postura de México. México, no Estados Unidos, estaba "defendiendo sus hogares, sus castillos y sus altares” … advertía a su audiencia sobre los peligros de anexar a México, y citaba ejemplos históricos para probar que el imperialismo inevitablemente llevaba a la ruina de la nación conquistadora. (Enrique Krauze).

―13 de noviembre de 1863. Muere Ignacio Comonfort.

Algunos datos interesantes de un personaje menos conocido que muchos otros: Peleó junto con Anaya en la batalla de Churubusco. Siendo administrador de la aduana de Acapulco, Santa Anna lo destituyó porque desconfió de él. Participó con el general Juan Álvarez en la redacción del Plan de Ayutla, que se oponía a Santa Anna y que desencadenó la guerra contra su dictadura, y que al triunfar dicha revolución el 10 de octubre de 1855, Álvarez, lo nombró Ministro de Guerra, para sofocar las revueltas originadas por los conservadores y el clero, quien a su vez solicitó licencia y el 11 de diciembre de 1855, y Comonfort lo sustituyó en la presidencia de la República. El 25 de junio de 1856, expidió la Ley de desamortización de fincas rústicas y urbanas propiedad de las corporaciones civiles y religiosas, más conocida como Ley Lerdo. El 5 de febrero de 1857, Comonfort promulgó la nueva Constitución. El 1º de diciembre juró como presidente constitucional ya no sustituto; pero el día 11 del mismo mes, anunció que desconocía la Constitución, disolviendo el Congreso y aprehendiendo a varios liberales, entre ellos a Benito Juárez, presidente de la Suprema Corte de Justicia, a quien correspondía asumir la presidencia de la República en caso de faltar su titular. El día 17 del mismo mes, Félix Zuloaga -conservador- proclamó el Plan de Tacubaya, que declaraba que desde esa fecha, la Constitución del 57 dejaba de ser la ley rectora de la República, pero que obedeciendo la voluntad de los pueblos, continuaría Comonfort en la Presidencia. Dos días después Comonfort se adhirió al Plan. Con el autogolpe de Estado de Comonfort y el Plan de Tacubaya de Zuloaga, inició la Guerra de Reforma. Dudoso y sin apoyo de los conservadores, repudiado por los liberales, Comonfort dejó la presidencia el 21 de enero de 1858 y habiendo liberado a Juárez, salió por Veracruz a los Estados Unidos. El 16 de octubre de 1863 fue nombrado secretario de Guerra, por Juárez, quien lo perdonó de sus actos, pero que seguía siendo un brillante militar. En Chamacuero, Guanajuato, Comonfort y su pequeña escolta, fueron emboscados en el Molino de Soria por una partida de guerrilleros imperialistas al mando de Sebastián Aguirre, siendo herido por una lanza y aunque logró escapar hacia Celaya, murió al día siguiente, el 13 de noviembre de 1863. Chamacuero fue nombrada, en su honor desde el 9 de diciembre de 1874, ciudad Comonfort.

―14 de noviembre de 1519. Cortés captura a Moctezuma.

Varios historiadores aseguran que Cortés habría puesto grilletes a Moctezuma, asunto que no fue necesario, y que en su caso, si bien el emperador estaba custodiado día y noche, éste tenía libertad de ir a caminar, a cazar y a pescar, siempre acompañado de soldados del conquistador. Cabe aclarar que si así hubiera sido, como afirma atinadamente José Luis Martínez, hubiera sido un asunto que habría presumido Cortés en sus cartas de relación. Moctezuma era prisionero de Cortés, pero tenía libertad de tránsito bajo rigurosa custodia.

―15 de noviembre de 1836. Muere Lorenzo de Zavala.

A reserva de que usted revise con detenimiento mi artículo sobre este personaje, quien resultó tan nefasto para la vida de México como territorio y nación, me quedo pensando que más cosas habría hecho si hubiera vivido algunos años más, una vez que ya era flamante vicepresidente de la recién inaugurada República de Texas, y ahora muy a mi pesar, escrita con "x”.

―16 de noviembre de 1876. Batalla de Tecoac, Puebla.

Ante la posible reelección de Lerdo de Tejada y la posibilidad de que tomara la presidencia José Ma. Iglesias, Porfirio Díaz quien ya habría declarado la guerra a través de el plan de Tuxtepec, gana esta batalla por los rumbos de Huamantla en Tlaxcala, en una fuerza que podría hacer frente a las tropas lerdistas, al unirse Manuel González, Juan N. Méndez, Juan Crisóstomo Bonilla y Luis León, logrando un triunfo casi total. Juan N. Méndez asume la jefatura del ejecutivo de acuerdo con el plan de Tuxtepec, y Díaz se dirige al norte a terminar con las fuerzas de José Ma. Iglesias. Méndez convoca a elecciones y Porfirio Díaz asume la presidencia el 5 de mayo de 1977. Nótese… 5 de mayo…

Reflexión de hoy, 16 de noviembre de 2019:

La herencia de Polk, aún contra la opinión de Clay, sigue más vigente que nunca.

Esta semana el tema candente ha sido el asilo político al expresidente de Bolivia, Evo Morales, situación que se da por doble coyuntura. La primera es que la trampa de una reelección ya no se la compra ningún pueblo por más ignorante que éste sea. 14 años, al igual que Juárez, no admitía más que una amable recomendación del ejército a que se fuera. Ciertamente, había cifras macroeconómicas sorprendentes, pero la democracia, por defectuosa que sea, tiene sus límites. Hasta aquí las consecuencias domésticas estrictamente bolivianas, sin considerar la gran cantidad de información que cunde por las redes, sobre su liderazgo en el narcotráfico.

No obstante, poco o nada se ha comentado, que la amable ayuda camuflada que ha recibido Bolivia por parte de Estados Unidos, para que este sujeto dejara el poder, era que estaban a días de decretar la nacionalización del Litio, material estratégico para la fabricación de todo tipo de baterías, especialmente las automotrices, las cuales van en auge, pues los motores a combustión van en decadencia. Situación parecida al petróleo de Venezuela, que hoy no es ni para Dios ni para el diablo.

Si además, y de pilón, pueden llegar a controlar las miles de hectáreas de cultivo de coca, podrían poner en jaque a los cárteles mexicanos, pues ya no los necesitarían. La venta sería directa y sin escalas. Soy mal pensado, pero me gusta sacar deducciones casi obvias. De que los gringos necesitan la droga, no queda la menor duda. La requieren tanto como sus hamburguesas.

Por otro lado, México ya está jugando descaradamente con fuego. Está claro que este es un gobierno antidemocrático, pero ahora más que nunca, se perfila claramente dictatorial. Tener de huésped "distinguido” a Evo, de asilado extra a Rafael Correa, haber recibido hace algunos días al presidente cubano, apoyar incondicionalmente a Maduro, y haber felicitado a Fernández, no creo que tenga muy feliz a Trump, quien seguramente está diseñando algo contundente contra México, aunque de momento tiene el contratiempo de su proceso de destitución.

La lección que nos da la historia es clara. Díaz ya peleaba con su exjefe Juárez, desde su plan de la Noria, para que respetara la constitución y dejara la silla. El mismo no lo hizo cuando llegó al poder, pues en su primera reelección después de la presidencia de su compadre Manuel González, tuvo que renunciar por una presión casi insostenible de Madero en 1911. No obstante lo anterior, la diferencia fue que Díaz jamás actuó, ni asumió funciones dictatoriales como si las tuvo Juárez. Díaz fue, en palabras de Madero, "el autócrata que ha ejercido el poder con la mayor moderación”. Escrito de puño y letra del "apóstol de la democracia” como alguien en palacio nos lo recuerda cada día en las mañaneras.

La forma en que estamos viviendo la vertiginosa concentración de poder en menos de un año, sumado a un poder destructivo que ha desmantelado a pasos acelerados el país, cuando no había necesidad de hacer nada de eso para que el actual presidente mantuviera su popularidad y legitimidad ganada avasalladoramente en julio de 2018, solo se explica por la presencia e influencia del foro de Sao Paulo, actualmente con una marca nueva llamada "Grupo de Puebla” que aglutina a gente de corte "progresista”, que es la forma camuflajeada de decir "comunista”.

La puntilla de esta semana fue ver la forma en que se desmanteló la Comisión Nacional de Derechos humanos, la cual en su versión boliviana, es quien había autorizado a Morales (vaya apellido) a competir en la elección, aunque su constitución lo prohibía, so pretexto que el derecho a competir por la presidencia era un "derecho humano”. No creo en las coincidencias. Asilo a Evo, y desmantelación de la CNDH, todo en menos de una semana.

El triste destino de Latino América es vivir entre el imperio gringo, y los "camaradas soviéticos, cubanos, venezolanos”. Si debiera de escoger con quien me quedo, con todo y el robo de Polk, debo decir que prefiero la institucionalidad gringa, la cual, contra viento y marea han demostrado que la democracia es posible, así como la separación de poderes, y autonomía de sus fuerzas policiales y de inteligencia. El estado de derecho en Gringolandia es, no negociable, y eso es una virtud irrefutable.

En Latinoamérica, el estado de derecho es, el derecho para apropiarse del estado.

Si usted aún no lo tenía así de claro, ahora que ya lo sabe, platíqueselo a tres personas, y dígales a ellas tres, que a su vez hagan lo mismo.


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CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY





 

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY

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