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2021

LA EMANCIPACIÓN QUE SIGUE

(PARTE 1)



28 de enero de 2021

Tiempo estimado de lectura, 7 minutos,

¿Sirvió de algo que Cortés haya apresado a Cuauhtémoc en 1521, y con ello consolidado la conquista? ¿De qué sirvió que Iturbide haya declarado la independencia en 1821, y terminado con una guerra de once años?

¿Aprendimos algo?

Querido lector: antes de continuar, le ruego hacer una pausa, cerrar los ojos, y meditar por un minuto esas dos preguntas…

¿Listo? Continúo.

Si usted despertara hoy, después de haber padecido un estado de coma durante meses o años, seguramente no entendería nada de lo que le sucede alrededor. Lo mismo debe ocurrirle si no tiene idea de donde viene usted, y mucho menos a donde va. Me explico: si no tiene conocimiento de la historia, considérese que está despertando de un prolongado estado de coma, y mejor no pregunte, porque pocos estarán dispuestos a ponerle al tanto de todo lo que sucedió mientras usted estaba inconsciente. Tendrá que ponerse al día poco a poco, para reintegrarse al mundo nuevamente, con un esfuerzo sobrehumano.

Si acaso usted ha padecido un "estado de coma histórico” de lo que nos ha ocurrido en los últimos 696 años ―desde la fundación de nuestra ciudad isla en 1325―, entonces tiene una tarea titánica para ponerse al día, y tener una remota idea de cómo planear su futuro. Espero desde mi muy limitada pluma, ayudarle con estos pequeños ensayos, que le sirvan de guía para comprender cómo estamos despertando en este "cumpleaños” número 500 de la Nueva España, o 200 de México, según lo queramos ver.

Cabe aclarar que sin que yo sea historiador de profesión, mi intención es rescatar los momentos clave, y sobre todo aquellos por los que tengo especial predilección, como los que la historia oficial se ha empeñado en deformar, ocultar, y en algunos casos, casi desaparecerlos.

Voy a iniciar este viaje un 10 de mayo de 1520.

No vaya a imaginar que es cuando se celebra el día de la madre. Estaríamos muy lejos de inaugurar esa fecha. Más bien es el día en que Hernán Cortés, tiene que tomar la decisión más complicada de su vida.

Hasta ese momento, el conquistador habría logrado lo impensable, y es que Moctezuma le había entregado pacíficamente el imperio mexica, en una extraña combinación de audacia, cálculo militar y político, pero sobre todo, una indudable dosis de resignación al saber que ya no podría con él y las hordas tlaxcaltecas; y para aquellos que juzgan con exceso de severidad al noveno tlatoani, podría agregar que con cobardía, tema que no comparto en absoluto. Desde el 8 de noviembre del año anterior hasta este día 10 de mayo, llevaban ambos líderes, seis meses de "pláticas”, las cuales hubiera sido muy apasionante conocer el detalle.

Este día, Cortés tiene que interrumpir sus planes para salir rumbo a Veracruz, a enfrentar al verdadero enemigo que no era Moctezuma, sino un paisano suyo, Pánfilo de Narváez, quien apoyado por el eterno enemigo del conquistador, es decir el gobernador de Cuba, Diego Velásquez de Cuéllar, venían a apresarlo para quedarse con su "empresa”, una vez que el trabajo ―convenientemente―ya estaba hecho. La dificultad que realmente tiene que enfrentar Cortés, es decidir si él atendiera personalmente este problemita, o enviaría a su mano derecha, Pedro de Alvarado. Opta por lo primero, y prefiere dejar encargado a su capitán de la custodia del imperio, así como de la vida del emperador. Pocos días después de la salida de Cortés a Veracruz, para enfrentar a Narváez y los casi mil hombres que lo acompañaban, Alvarado ordena un inesperado ataque en medio de una ceremonia que realizaban en el templo mayor, pretextando de una posible conspiración, resultando en una emboscada que se da el 22 de mayo. Sacerdotes, mujeres, y en general mexicas desarmados, son presa de una despiadada matanza dentro de las murallas del templo, sin encontrar salida posible, dado que éstas se habrían cerrado. A este trágico y crucial momento histórico, se le conoce como la matanza del Tóxcatl.

Cortés regresa triunfante el 24 de junio, con 500 hombres de un Narváez vencido y herido, pero se encuentra con una ciudad en caos, en una escena que jamás habría pasado por su mente. El día 29, muere el emperador, después de haber sido apedreado por su propia gente al salir en un balcón del palacio de Axayácatl, para tratar de calmar los ánimos. Al conquistador se le evapora su conquista, y se ve precisado a huir el día siguiente, conocido como la noche triste, perseguido por el feroz e implacable Cuitláhuac, quien siempre le advirtió a su hermano que no invitara a su casa, a quien lo sacaría de ella.

Hasta este día, Cortés casi logra un sueño, el cual seguramente y en cierta medida, el emperador Moctezuma ya compartía con su enemigo. No obstante, el primero lo vio desvanecerse, y el segundo murió en manos de los suyos, sin imaginar la tragedia que ocasionarían su hermano Cuitláhuac, y su primo Cuauhtémoc.

Moctezuma puso en manos de Cortés, un imperio que llevaba 196 años, en una figura que se conoce como Translatio Imperii, algo similar a la relación entre el imperio romano y el imperio bizantino, donde el primero ponía el imperio en manos del segundo, sin que por ello Roma desapareciera, y muy por el contrario se viera fortalecido. Moctezuma aceptó de alguna forma poner en manos del rey Carlos su imperio, previendo que este perviviera, y fuera más grande y esplendoroso de lo que ya habría sido hasta el 8 de noviembre. Con toda seguridad, Cortés lo veía de esta forma, pues hay que tener siempre presente la preparación y profundos conocimientos que el conquistador tenía, desde que habría salido de Salamanca, sumando su experiencia en Santo Domingo desde 1504.

El desastre ocasionado por las decisiones viscerales y de ambición de poder, del décimo y undécimo tlatoani, frenaron momentáneamente esta visión de un nuevo mundo compartido, pero la visión indomable del extremeño, llegaría tarde que temprano a cumplirse. La "huida” del conquistador aquel 30 de junio de 1520, no era más que una vuelta en redondo para regresar fortalecido. Fue un "revés temporal”.

El proceso de emancipación del pueblo tlaxcalteca y otros reinos había comenzado. Diego Velázquez se había convencido de que Cortés ya no era parte de su organización, pues desde mayo se habría emancipado de la jurisdicción de Cuba, formando su propio territorio en tierra firme llamada la Villa Rica de la Vera Cruz, siendo nombrado por su propio ayuntamiento como Capitán General y Justicia Mayor.

Faltarían trece meses y medio para el 13 de agosto de 1521, y que se cumpliera aquel pacto inentendible entre Cortés y Moctezuma para consolidar el "traslado del imperio”, el cual Iturbide ―300 años después―, trataría de aplicarle otra fórmula llamada Recuperatio Imperii, mismo que adoleció de muchos elementos que platicaré más adelante.

Por mientras, sirva este brevísimo ensayo para darle al lector el tema más serio y de fondo que trato en mi novela: "La Diadema Real”, el cual es entender porque México es hoy un verdadero imperio en estado de hibernación, y nadie se ha dado cuenta.

Mientras tanto, muchos están ansiosos de que llegue el 6 de junio de 2021, para asistir al teatro más ridículo e inútil, que es votar por unos sujetos llamados diputados, (léase mercenarios) quienes salvo pocas y contadas excepciones, la mayoría de los mexicanos, tienen en ellos, puestas sus esperanzas de vida.

Continuará…


® DERECHOS RESERVADOS

CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY


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CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY

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